MÉTODO CONTIGO

Vuelve a estar de tu lado

Hay momentos en los que, casi sin darte cuenta, puedes ir perdiéndote dentro de tus relaciones. Te adaptas, cedes, callas, sostienes a los demás y vas dejando tus propias necesidades para después. Hasta que un día descubres que llevas tanto tiempo pendiente de los demás que ya no sabes muy bien qué quieres tú.

Método Contigo nace para ayudarte a recuperar tu propia voz, tu criterio y la confianza en ti misma.

Un método para comprender cómo has llegado hasta aquí, descubrir quién eres cuando empiezas a escucharte de verdad y aprender a relacionarte contigo y con los demás sin volver a dejarte para el final.

No se trata de convertirte en otra persona. Se trata de volver a estar de tu lado.

COMPRENDE

Entiende de dónde viene tu manera de relacionarte.

Mucho antes de ser adulta empezaste a aprender cómo relacionarte contigo y con los demás. Tu familia, el colegio, las personas que te rodeaban, la cultura y la época en la que creciste fueron dejando aprendizajes que todavía hoy pueden influir en tu manera de vivir tus relaciones.

DESCUBRE

Empieza a descubrir quién eres tú.

Hay cosas de ti que quizá nunca te has preguntado porque nadie te hizo las preguntas que podían llevarte hasta ellas.

A través de las sesiones de coaching empiezas a mirar hacia ti de una manera diferente. Pregunta a pregunta, pueden aparecer respuestas, necesidades, deseos o formas de relacionarte que hasta ahora no habías reconocido.

Y a veces llega ese momento de sorpresa: «¿Cómo no me había dado cuenta de esto antes?»

INTEGRA

Empieza una relación contigo misma.

Conocerte es solo el principio. Ahora empiezas a escucharte: qué sientes, qué necesitas, qué quieres, qué te hace bien y qué ya no quieres para ti.

Poco a poco empiezas a actuar con mayor coherencia entre lo que piensas, lo que sientes, lo que dices y lo que haces. Y cuando cambia la relación contigo, también puede cambiar tu manera de relacionarte con los demás.

Y quizá de eso se trate…

De dejar de intentar ser la mujer que creías que tenías que ser, la que otros esperaban que fueras, para empezar a vivir como la mujer que realmente eres.